Siempre me han gustado las historias de detectives, desde niño. Empecé con los 5 y la mano negra, luego vinieron Scooby-Doo y Tintín, con 14 años ya devoraba a Sherlock Holmes, Hercules Poirot o Miss Marple y no me perdía ni un episodio de Jessica Fletcher (se ha escrito un crimen), por eso me hizo mucha ilusión cuando Netflix publicitó Puñales por la espalda: todo lo que siempre me ha gustado en el formato que más me gusta (comedia ligera).
Para mí, ver las películas de puñales por la espalda es como ver Scooby-Doo, solo que con actorazos: Glenn Close, Jamie Lee Curtis, Andrew Scott o Edward Norton. Siempre me parecerán un buen plan, y nunca las quitaré si haciendo zapping aparecen en mi pantalla.
3. De entre los muertos

Obviando el hecho de que el título en español me parece horrible (¿tan difícil era poner “levántate y anda”? Creo que todos, cristianos y no cristianos, hubiéramos entendido la broma). Me parece, quizá la más redonda de las 3 en interpretación, aunque la resolución del misterio no es tan brillante como en la primera entrega.
Cada vez que Andrew Scott habla y, sobre todo, la escena de Glenn Close a plano corto, me parecen impagables. Josh Brolin defiende su papel de forma excelente, sobre todo en la parte de comedia. Daniel Craig está tan correcto como siempre y Josh o'Connor resulta increíblemente creíble.
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