A nivel visual puede que sea la película más icónica sobre la guerra de Vietnam con decenas de secuencias e imágenes que han trascendido para convertirse en memes. ¿Quién no ha querido saber a qué huele el napalm?
Más allá de presentar los horrores de la guerra y como destroza a los seres humanos (por dentro y por fuera), me ha gustado la crítica al imperialismo estadounidense y el uso que hace de la fuerza sin aparente objetivo. Viendo la película me pregunto si lo que temen los dirigentes del ejército americano (los que salen al principio de la película) es a aquellos soldados que se cuestionan las motivaciones para hacer ciertas cosas.
Otra de las reflexiones que me despierta la película es cómo se beneficia la gente en las altas esferas la falta de definición y los objetivos confusos. Resulta más sencillo convencer a la gente de que hagan cosas sin pensar, aunque ello suponga que vayan perdiendo los nervios y la humanidad.
Una obra maestra para revisitarla cada cierto tiempo.
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