Una de las mejores películas para entender la parte “sucia” de la política.
Aunque se hace difícil de seguir a ratos, tiene todo el sentido, porque debes sentirte tan perdido como los protagonistas. Luego, cuando todo se resuelve, parece que siempre haya estado ahí y sea sencillo. Dustin Hoffman y Robert Redford están muy bien, pero el resto de los secundarios están maravillosos.
No hay comentarios:
Publicar un comentario